SURCO 174Estás avergonzado, delante de Dios y de los demás. Has descubierto en ti roña vieja y renovada: no hay instinto, ni tendencia mala, que no sientas a flor de piel... y tienes la nube de la incertidumbre en el corazón. Además, aparece la tentación cuando menos lo quieres o la esperas, cuando por fatiga afloja tu voluntad.
No sabes ya si te humilla, aunque te duele verte así... Pero que te duela por Él, por Amor de Él; esta contrición de amor te ayudará a permanecer vigilante, porque la pelea durará mientras vivamos.
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