Cerrar
16 de agosto

SÁBADO XIX T. O.

SURCO 212

«Hominem non habeo» -no tengo a nadie que me ayude. Esto podrían asegurar, ¡desdichadamente!, muchos enfermos y paralíticos de espíritu, que pueden servir... y deben servir. Señor: que nunca me quede indiferente ante las almas.