
SURCO 251No pases indiferente ante el dolor ajeno. Esa persona -un pariente, un amigo, un colega.., ése que no conoces- es tu hermano. -Acuérdate de lo que relata el Evangelio y que tantas veces has leído con pena: ni siquiera los parientes de Jesús se fiaban de Él. -Procura que la escena no se repita. |