Cerrar
16 de noviembre

DOMINGO XXXIII T. O.

SURCO 304

Los hombres mundanos se afanan para que las almas pierdan cuanto antes a Dios; y luego, para que pierdan el mundo... No aman este mundo nuestro, ¡lo explotan, pisoteando a los demás! -¡Que no seas tú también víctima de ese doble timo!