
SURCO 509Te consta que la labor es urgente, y que un minuto concedido a la comodidad supone un tiempo sustraído a la gloria de Dios. -¿A qué esperas, pues, para aprovechar a conciencia todos los instantes? Además, te aconsejo que consideres si esos minutos que te sobran, a lo largo de la jornada -¡bien sumados, resultan horas!-, no obedecen a tu desorden o a tu poltronería. |