Cerrar
1 de agosto

SÁBADO XVII T. O.

SURCO 561

Evita esa adulación ridícula que, quizá de un modo inconsciente, manifiestas a veces al que hace cabeza, convirtiéndote en altavoz sistemático de sus gustos o de sus opiniones en puntos intrascendentes. -Pon más cuidado aún, sin embargo, en no empeñarte en mostrar sus defectos como detalles graciosos, llegando a una familiaridad que le desautoriza, o -¡triste servicio le prestarías¡- a la deformación de convertir lo que está mal en algo chistoso.