Cerrar
23 de agosto

DOMINGO XXI T. O.

SURCO 583

Te preguntaron -inquisitivos- si juzgabas buena o mala aquella decisión tuya, que ellos consideraban indiferente. Y, con segura conciencia, contestaste: "sólo sé dos cosas: que mi intención es limpia y que... conozco bien lo que me cuesta". Y añadiste: Dios es la razón y el fin de mi vida, por eso me consta que nada hay indiferente.