
SURCO 627Lucha decididamente contra esa falsa humildad -comodidad, deberías llamarla-, que te impide comportarte con la madurez del buen hijo de Dios: ¡tienes que crecer! ¿No te causa vergüenza contemplar que tus hermanos mayores llevan años de trabajo entregado, y tú aún no eres capaz -no quieres ser capaz- de levantar un dedo para ayudarles? |