Cerrar
23 de enero

SÁBADO II DEL T.O.

SURCO 736

Para caldear a los tibios, es preciso que les rodee el fuego del entusiasmo.
Muchos podrían gritarnos: ¡no os lamentéis de mi estado!, ¡enseñadme el camino para salir de esta situación, que tanto os entristece!