
SURCO 779La gente blandengue, la que se queja de mil pequeñeces ridículas, es la que no sabe sacrificarse en esas minucias diarias por Jesús,... y mucho menos por los demás.-Qué vergüenza si tu comportamiento -¡tan duro, tan exigente con los otros!- adolece de esa blandenguería en tu quehacer cotidiano! |