
SURCO 892Cuando se choca con la amarga injusticia de esta vida, ¡cómo se goza el alma recta, al pensar en la Justicia eterna de su Dios eterno!-Y, dentro del conocimiento de sus propias miserias, se le escapa, con eficaces deseos, aquella exclamación paulina: «non vivo ego» -¡no soy yo quien vive ahora!, ¡es Cristo quien vive en mí!: y vivirá eternamente. |