Cerrar
18 de julio

DOMINGO XVI DEL T.O.

SURCO 912

La maledicencia es hija de la envidia, y la envidia, el refugio de los infecundos.
Por eso, ante la esterilidad, examina tu punto de mira: si trabajas y no te molesta que otros también trabajen y consigan frutos, esa esterilidad es sólo aparente: ya recogerás la cosecha a su tiempo.