Cerrar
7 de noviembre

DOMINGO XXXII DEL T.O.

FORJA 23

Una ola sucia y podrida -roja y verde- se empeña en sumergir la tierra, escupiendo su puerca saliva sobre la Cruz del Redentor...
Y Él quiere que de nuestras almas salga otra oleada -blanca y poderosa, como la diestra del Señor-, que anegue, con su pureza, la podredumbre de todo materialismo y neutralice la corrupción, que ha inundado el Orbe: a eso vienen -y a más- los hijos de Dios.