
SURCO 382De modo semejante a como la Iglesia, a través del cuidado de la liturgia, nos hace intuir la belleza de los misterios de la Religión, y nos lleva a amarlos mejor, así debemos vivir -sin teatro- cierta corrección, aparentemente mundana, de respeto profundo -aun externo- hacia el Director, que nos comunica por su boca la Voluntad de Dios. |